Traductor

jueves, 23 de mayo de 2013

Agobio en mi imaginación

Un día imaginé que era inmortal. Y empecé a pensar en cómo sería asistir a cambios como que los automóviles comenzaran a surcar los cielos, que los viajes interplanetarios empezaran a ser populares, en las vacaciones en Marte, las visitas al pequeño pero encantador Plutón, la colonización de galaxias cercanas, el contacto con otras posibles civilizaciones en el universo, la desaparición de especies y la aparición de otras nuevas, el acercamiento de la Tierra al Sol y el más que previsible sobrecalentamiento del planeta y la imposibilidad de la supervivencia de la vida en él, los abruptos cambios geográficos consecuencia de terribles cataclismos, la extinción de la raza humana, la contracción del Universo... y me agobié tanto que dejé de imaginar.