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lunes, 23 de septiembre de 2013

Lo siento

Lo siento, ¿Vale? Siento no ser el chico perfecto de tus sueños, el que no comente errores, el que solamente tiene virtudes. Siento no ser lo que esperabas, pero soy humano, con errores, con virtudes, con manías, con caprichos... Con cosas malas y buenas, pero también te digo algo, soy la persona que más te ha amado y te amará. Siento no ser el príncipe de tu cuento de hadas.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Días para pensar

Días como hoy en los que parece que nada cambia, días que parecen que están destinados a la monotonía y al pensamiento. A razonar todas las dudas que nos atemorizan constantemente y a no encontrarles sentido, ni respuesta, ni consuelo. A no saber que es lo que falla en nuestra vida, ni a tener la menor idea de donde nos encontramos.
Tal vez es en estos momentos cuando comenzamos a pensar en tomar la iniciativa de dar un giro a nuestra propia vida, aunque no nos demos cuenta, aunque solo sea el primer paso de todo lo nuevo, malo o bueno, que vendrá.

Abrir los ojos

A veces me pierdo un poco en la vida, pero luego me doy cuenta de como es realmente y me hace madurar poco a poco. Todos esos obstáculos que hay te hace darte cuenta de que camino escoger, de que decisión es mejor para ti... Ahora me doy cuenta de que esas personas que creías que siempre han estado a tu lado apoyandote no lo han estado nunca, solo querían que se lo contaras para reírse de tus problemas. Cuando quieres mirar que hiciste mal para rectificarlo, ya no hay vuelta atrás y solo te queda seguir tu camino, tu solo, sin ayuda de nadie para mejorar y llegar a tus propias y únicas metas.

domingo, 15 de septiembre de 2013

El ciclismo

El ciclismo, bello deporte, pero muy duro. El ciclismo levanta pasiones, mueve a mucha gente, pero no se puede vivir casi de ello. Sólo unos pocos salen buenos, ya que mucha gente se aburre. Muchas horas de entrenamiento, no muchas horas de fiesta, y todo muy controlado. El ciclismo es un deporte en el que todos están muy unidos, siempre hay algún que otro roce, pero el casi todos los casos, se queda en eso. Cuando un ciclista necesita una rueda, siempre habrá algún equipo que le ayudé y le deje una rueda, los entrenadores y los corredores son como una gran familia, todo el día gastándose bromas los unos a los otros, el compañerismo predomina en todo momento. Cada uno es bueno en su terreno, unos son Sprinters, otros escaladores, etc. Es uno de los pocos deportes donde incluso en competición, los corredores son amigos. A lo que me refiero, es que el ciclismo es uno de los deportes más bellos que hay.

sábado, 14 de septiembre de 2013

Yo hago mi vida

Mi vida, una constante montaña rusa. Con subidas y bajadas. La gente tiene la manía de decirme con quien puedo ir, con quien no, quien es mala influencia y quien no, pero, ¿Acaso sabéis de lo que hablais? ¿De quién habláis? ¿Los conocéis acaso? No, ¿Verdad? Pues entonces callaros, porque esa gente de la que tan mal habláis, es la gente que me apoya en todo momento, la que se molesta en que yo esté bien, que me divierta y que me olvide de las cosas que me han pasado, en un pasado, y las cuales no debería recordar. Hay una persona en especial de la que hablo. Esa persona con la que e estado, y por culpa de un error que cometió, nuestros caminos se separaron, pero que el destino nos a querido volver a juntar. Estoy cansado de que digan que solo está jugando conmigo, que me la va a volver a liar, y todas esas mierdas. ¿Acaso todos somos perfectos y nunca hemos cometido errores? ¿No merecemos todos una segunda oportunidad? Me vais a decir que ninguno a roto un plato, que todos sois muy santos, ¿Verdad? Y una mierda. Todos hemos mentido, por muy pequeño que sea, y se ha vuelto a confiar en nosotros, se nos ha dado una segunda oportunidad, ¿Y por qué? Pues es tan sencillo con que esa persona confiaba en nosotros. Yo confío en la persona de la que os hablo. Cometió un error, en eso estamos todos de acuerdo, pero como dije anteriormente, todos merecemos una segunda oportunidad, un voto de confianza. Yo se lo e dado porque creo que se lo merece. Por ella siento algo que jamás e sentido, y por ella siento que quiero que sea la persona con la que compartir mi vida. Os puede sonar todo lo exagerado que queráis, pero es lo que yo siento, y nada ni nadie me va a joder. Mi vida la hago yo, no los demás. Si los demás tienen una vida aburrida, que se compren una, pero a mi que me dejen hacer la mía, porque seguramente el día de mañana, muchos de los que están diciéndome que tengo que hacer, desaparecerán. Entonces, ¿Para qué me serviría lo que me dijeron? Pues para nada, porque habría hecho lo que ellos querían en su momento, y habría jodido lo que yo quería, así que dejar que haga yo mi vida, porque prefiero equivocarme yo, y sufrir yo por mi culpa, que el tener que sufrir por culpa de otros. Así que os quede claro, yo hago mi vida y vosotros la vuestra.

jueves, 12 de septiembre de 2013

Otro día por vivir sin ti

Hay días en que nos levantamos y recordamos todas y cada una de las personas que no tenemos cerca… Aquellas que por un motivo o otro echamos de menos... Los kilómetros nos separan de ellas por muy especiales que sean para nosotros... Por mucho que las queramos... Y esa ausencia es la culpable de nuestra tristeza... Te echaré de menos más que nunca, y no sabré que hacer. Despertaré, te recordaré al amanecer y me esperará otro día por vivir sin ti.

martes, 10 de septiembre de 2013

La complejidad del amor

Las personas que sienten lo que escriben, que designan con palabras sentimientos tan complicados como el amor, son la clase de personas que nunca escriben realmente lo que piensan. Porque, si nos detenemos un momento recapacitando, jamás existieron las palabras suficientes para describir la verdadera complejidad que es el amor, la dulzura de una bella amistad, o tan si quiera acabar de mostrar con las palabras exactas el amargo dolor que se sufre por las tan diversas circunstancias que nos ofrece la vida.
La raza humana, aceptando el hecho de que jamás se hallará la verdadera definición del sentir un profundo sentimiento que llena el alma, confunde el cerero y alerta al corazón; se ha dedicado a simplificar algo tan enrevesado con un sencillo ''te quiero'', esas palabras tan vagas y pobres, no son dignas de ser las representantes de aquello a lo que muchos nombran como enfermedad y otros como droga.
El amor, vuelve al hombre más duro en aquello que al susurrar quiebra cual cristal pisoteado; enloquece a aquel que jamás pasó más allá de sus propios límites. El amor cambia personas, cambia vidas, mueve el mundo y despierta almas eternamente dormidas. Pero no maquillemos ese sentimiento como el más bello sin antes ver su lado oscuro, el lado que nadie quiere ver hasta que se siente invadido por la droga del corazón, esa parte cuyas cabezas de aquellos que padecen la enfermedad, se desordenan...lo que era blanco ahora es más blanco y lo que era negro ahora es gris, pero esto solo durante su estancia, pues cual potente tornado, el amor arrasa con cuanto encuentra en su marcha.
Potente arma es el sentimiento de los locos, pero más peligroso aún es quien manejando el arma,se equivoca y falla. Si fallas, no hay vuelta atrás, habrás herido a un pobre inocente que sin quererlo que ha sido la diana de la bala que más cicatrices deja y cual dolor es de mayor dificultad curar.

lunes, 2 de septiembre de 2013

¿De qué sirve?

Y digo yo... ¿De qué sirve tener a tu lado a gente que quieres, si ellos no demuestran lo mismo? ¿Qué sentido tiene alargar algo que ya se acaba? Para mí dejaron de brillar estrellas, de romper las olas del mar, quedó en silencio el lugar del alma donde antes había risas, el sol miró hacia otro lado y la luna se tapó compungida.
Llegó el momento de decidir si continuo mintiéndome a mí mismo, el instante en que debo ser yo o seguir siendo esclavo de mis temores, seguir intentando mantener amistad, siempre detrás de la gente, siempre esforzándome para que, al final, siempre me sienta solo.
Así que he roto con todo, he dicho basta y he buscado la fuerza para hacerme valer, he perdido amistades... He abierto un camino, ¿A qué precio?, se que la amistad es cosa de dos y hay que cuidarla, pero... ¿Quién tiene en cuenta la herida que se hace uno mismo? ¿Quién cuenta las horas y las lágrimas que se derraman porque echas de menos a alguien que a tí no te extraña? Hablo de amistad, hablo de estar para lo bueno y lo malo.

La pena en papel

Desperté en el suelo de una habitación casi vacía, abrazado a una almohada rota. Me duelen los ojos y el resto del cuerpo también. Fingí que era Jueves y me acomodé para ver el techo unas horas más. Fingí que la carta aplastada por mis costillas no contenían las más duras palabras que alguna vez pude haber leído. Fingí no haber llorado. Fingí que el tiempo había pasado por lo menos 3 años, menos un verano y tres segundos de felicidad. Ignoré la sed, las ganas de ir al baño, ignoré una voz, y otra voz, tal vez un sueño, tal vez alguna responsabilidad, ignoré también al eructo que pasaba a dejar sus nauseabundas condolencias. Antes de incorporarme, saludé a una hormiga que se había alejado del batallón, hace días que la observo, gira, va, viene, tal vez solo intenta hacerme compañía, no sé. Y siempre una luz viajera entra por la ventana marcándole el camino, hasta perderla en las grietas de la pared. Salí a la calle despeinado, oliendo a pasado, las ropas sucias y con manchas de vino en la comisura de los labios. Caminé cuanto pude y un poco más también. Llegué hasta donde venden los panes con sabor a flores, un toque especial que le da la señora que gasta fortunas en botellones de perfume, o no... Pues, ¿Cómo podría saberlo yo? Devoro cada minúscula miga y cada dulce corteza, pienso en la que se ha ido y en la que vendrá. Desato mis pasos a un compás desconocido y voy desentonando con la rotación del día y el extraño mirar y prejuicios que genera mi andar. El sol quema, las ansías me apuran y sin embargo, debo esperar... ¡No, mentira, a quién quiero engañar! ¿Qué me tienen que importar los problemas de este tipo, que hace días permanece en el suelo de una casa que ha declarado formalmente abandonada y que se desangra por quién ya no puede besar? ¿Quién soy yo para imaginarme su historia, crearle finales alternativos, dándole esperanzas, destrozando sus sueños, si ni siquiera es capaz de escuchar mi grito de que ya es hora de levantarse y me dejé continuar con mi labor? ¡Tengo problemas más graves! Mi hoja la he perdido, debe estar debajo de toda esa armadura de penas, aplastada en los charcos de sudor, envuelta en su dolor, marchitada tal vez, quién sabe, la naturaleza es sabia, si no he nacido para ser poeta por algo será, tengo fortuna en tomar mi hoja y marchar, solo debo dejar estas tontas manías de humanos o de seguro, cuando menos lo espere, el invierno me sorprenderá.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Regalarnos los oídos

De vez en cuando hay que regalarse los oídos. De vez en cuando la vida te pone una zancadilla, una jugarreta de esas que nunca hubieras esperado. De vez en cuando es bueno mirarse al espejo y quererse tal y como uno es. Sin exigir nada, sólo vivir. Pero paralelamente esta vida que tan mal quiere tratarte, te da un respiro. Te hace un regalo: Tú que siempre has sido muy exigente y duro para ti mismo. Que siempre has pensado que eras el más insignificante, y que no interesabas a nadie, porque no mereces la pena, de pronto ves que si interesas, y que te ofrecen un cariño y apoyo que no hubieras nunca imaginado. Y esto se convierte en la mejor de las terapias. Por ello de vez en cuando hay que dejarse mimar, escuchar que estás estupendo y que ya tocaba que todo fuera de color de rosa para ti, aunque haya que seguir adelante y ser conscientes de que nos queda mucho camino por recorrer en este sendero sin fin que es la vida. Pero de vez en cuando debemos sentarnos en un recodo del camino, mirar alrededor, y calladamente escuchar lo que el resto del mundo tiene que decirnos. Mis oídos están predispuestos a escuchar todo lo que la vida me quiera decir, y por qué no... Regalarnos los oídos.