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jueves, 18 de julio de 2013

Desear soñar despierto - Microrrelato

Despertó temprano, incluso antes de que su despertador sonase con ese chirrido desagradable que cada mañana le avisaba de que un nuevo día estaba a punto de comenzar.
Pero no despertó como un día normal. Sí es cierto que casi todas las mañanas al despertar le venían pequeñas ráfagas de recuerdos de aquellos sueños que había tenido durante la noche, aunque apenas en unos escasos 10 minutos sabía que su memoria borraría cualquier resquicio de lo que su mente había estado creando aquella noche. O, al menos, eso era lo habitual. 
Pero aquella mañana se despertó con un sabor amargo y sumergido en un mar de recuerdos, sensaciones y nostalgia. En algunas ocasiones cuando uno despierta, no puede evitar reírse de esos momentos cómicos que su mente ha recreado. Pero, en muchas otras, dejas que tu mente maquine innumerables pensamientos, y todos llevan a lo mismo. Nada - reflexionó aún tendido sobre su cama, mientras estrechaba fuertemente la almohada con sus brazos.
Esa mañana no había comenzado como esperaba. Desde que se despertó fue recreando segundo a segundo lo soñado, una y otra vez, una y otra vez. Y así, cada vez que se acordaba de su sueño. Era como una necesidad el recomponer las piezas de lo que su mente orquestó durante la noche. Llegó a la conclusión de que, si tanto le gustaba recordarlo era porque desearía que lo soñado dormido, lo hubiera hecho despierto. Pero el sabía que no podía ser. De hecho, lo consideraba imposible.
Es fácil soñar con personas que al levantarte sabes que estarán ahí, incluso que lo que has soñado, lo puedes hacer realidad. Los sueños se vuelven mucho más imposibles cuando se tratan de personas que quedaron atrás en tu vida.
Y, todas esas preguntas iban rondando alrededor de su cabeza a lo largo del día. Pero a ninguna le encontraba respuesta. Y en uno de esos muchos pensamientos, deseó que ese sueño hubiera sido uno de aquellos que su memoria hubiera borrado como había hecho con tantos otros. Sí, que lo hubiera borrado, como cuando escribes algo en la arena y el mar viene a borrarlo. 
Y así transcurrió su día, sin ninguna otra alteración, solo aquel sueño... Aquel sueño que soñó dormido sin posibilidad de ser soñado despierto.