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domingo, 2 de marzo de 2014

Refugiarme en mi mundo

Y hay momentos donde pienso si seré suficiente para ella, si la haré feliz, si no soy más que un estorbo para ella, si con otro sería más feliz... Y es entonces cuando me hundo, cuando pienso en no estar con ella, en perder a la mujer que amo, en no poder compartir con ella mis momentos felices y tenerla junto a mi en los malos animándome como solo ella sabe. El mundo se me viene encima, todo se me hace mucho más difícil. Lo que instantes atrás no era más que una tontería, se convierte en una montaña a la que no veo fin porque las nubes de la tormenta no me deja ver. Intento escalar esas montañas, pero parece que son de hielo. Me quedo estancado en el mismo sitio, sin poder hacer nada... Entonces es cuando renuncio a todo y me voy a mi mundo, un mundo donde nadie me molesta, donde solo hay sol, tranquilidad y se oye una música de fondo confortable. Algunos dirán que puede que esté loco, que soy idiota, pero no es nada de eso, sino que ahí todo es felicidad, los recuerdos pasan por delante mío y las sonrisas afloran en mi cara. Después de un rato en mi mundo, vuelvo a la realidad, y todo parece diferente. Todo vuelve a su sitio, pero el miedo de perderla sigue ahí, listo para volver a aparecer cuando menos me lo espere.