Traductor

martes, 18 de marzo de 2014

Nada es para siempre

Y ahora me paro a pensar... Y creo que esto ha sido un grave error... Ahora me encuentro rallado, el brazo izquierdo no para de temblarme mientras ese temblor se está espandiendo a todo mi cuerpo y la verdad, ya no tengo ganas ni de dormir. Hoy ya no creo que duerma, puesto que estoy tan rallado que el sueño se ha marchado por hoy para ya no volver hasta mañana. Tengo la extraña sensación de no ser más que un objeto de la sociedad, algo que solo está para cuando se quiere algo, y cuando estoy mal, ya no le sirve a nadie.... Es una sensación que día a dia se va maximizando y me da la sensación de que ese es el problema. Un día me iré, dejaré de molestar, puesto que es lo que mejor se me da... Abandonaré la vida que tengo, y me moriré del asco. Nada más llevaré un boli y un cuaderno para ir apuntando lo asqueroso de mi vida. Algún día se acabará la tinta pensaréis muchos, pero el problema no será la tinta, sino la mano, puesto que antes de que se gaste la tinta, dejará de moverse. Se volverá fría, sin vida... La sangre no circulará por ella, puesto que no habrá nada que la bombee para llegar a ella. Mi mundo se detendrá mientras el del resto seguirá girando. El camino que sigo, se retirará hacia un lado para poner fin ha esto. Dejaré de molestar y dejaré que la gente sea libre. No tendrán que preocuparse más por mi. Todos los días pienso en quitarme del medio, en dejar de molestar, pero no se... Hay cosas que me gustaría hacer antes de hacer nada, y no es que sean difíciles ni costosas, sino que es para sentirme bien, dejar el listón alto, y que al menos, unos pocos se acuerden de mi. Ahora muchos dirían que se acordarían de mi. Pero, ¿En 6 años? ¿Se seguirían acordando? Lo dudo... Solo sería un recuerdo para pocas personas, ya que la soledad siempre ha sido la que me ha acompañado en el camino de mi vida. El dolor a sido la banda sonora, y la traición a venido de la mano junto a mi, y creo que va siendo hora de poner fin a esto. Os daré un consejo: Aprovechar el momemto, pues nada es para siempre.