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martes, 26 de noviembre de 2013

Luchar como un equipo

¿Qué sentís cuando el ser humano ya no valora nada? Van pasando los días, y sigo viendo lo mismo. Nada a cambiado, el anciano que siente dolor, al lado de su cuidador que ríe porque no puede sentir lo mismo que él. ¿Dónde esta la empatía y humanidad que nos brinda la vida al nacer? Parece que se perdió como ese sol tardío en la colina. Vemos la materialidad de las cosas, pero, ¿Y el interior? ¿Y la magia que se esconde tras una sonrisa, o un llanto de dolor? Podemos reír con la sonrisa, pero también podemos sentirnos plenos ayudando a esa persona con su llanto, y pudiéndola hacer reír una vez más. ¿No veis la claridad y el brillo de sus ojos? Inundados de llanto, que vuelven a brillar una vez más, gracias a esa mano que le tendiste, y ahora sí, podemos gozar de uno de los mejores momentos del día. Cuando esa persona siga con su vida, ten por seguro que volverá a darte ese beso de gracias, que tanto mereciste. Todo esto merece la pena, todo esto lo hacemos por nosotros mismos, y por los demás, podemos compartir, y no guardarnos todo en nuestro egocentrismo. Aprendamos a querer a todos como uno, vinimos a ser un equipo y ayudarnos para ganar esta batalla. A pesar de que el equipo hoy sea de pocos, doy gracias a lo que estamos consiguiendo, y no gracias a lo que nos conviene, o nos hace falta, sino a lo que queremos conseguir, gracias a nuestras profesiones y nuestras vidas.