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miércoles, 9 de septiembre de 2015

De leyenda a realidad

Cuenta la leyenda que un 28 de Marzo nació la mujer más bella del universo. Una mujer con manos pequeñas, de baja estatura y delicada cual tela de araña. Esa mujer tenía los ojos marrones, pero no era un marrón cualquiera. Mirar sus ojos te transladaba a un mundo de fantasía donde todo era de colores alegres y solo existía la felicidad. Sus manos eran suaves y delicadas, y el roce de su mano te ponía los pelos de punta a la vez que te encendía un fuego por dentro que pocas cosas consiguen. Su pelo largo y oscuro era como una catarata por la noche. El aroma de su piel era mejor que ninguna colonia, e incluso horas más tarde todavía podías degustar el olor. Su boca era chiquitina como ella, pero un beso de sus labios podía llevarte a la locura eterna. Su piel morena era suave, fina... Era como tocar las nubes. Sus abrazos... Que decir de los abrazos... Te daban calor hasta en las temperaturas más bajas a la vez que te hacían sentir como en casa. Era una sensación única, difícil de explicar. Su voz era como una melodía relajante. Pero como muchas leyendas, es realidad, y esa mujer está junto a mi. Es la que me acompaña en mi camino, la que me alegra las mañanas y la que hace que mis noches no sean tan oscuras. Ella es el amor de mi vida, y conocerla es lo mejor que me ha pasado en la vida porque gracias a ella me siento la persona más afortunada del mundo, y eso es algo que pocos pueden decir. Lucharé todos los días de mi vida por compartir cada segundo con ella y que ella quiera compartir sus segundos conmigo.