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viernes, 4 de abril de 2014

Estoy enamorado

Os prometo, con toda seguridad, que estoy enamorado. Sí, enamorado de verdad. Como dicen que, supuestamente, lo están los adultos, aunque yo tampoco soy un niñ que digamos... No es un amor pasajero, no es un juego adolescente, es amor. Lo sé por las mariposas en el estómago que tengo durante todo el día, y no, no son gases. Porque últimamente estoy más nervioso y feliz, y no creo que sea precisamente por la llegada de la primavera... Estoy nuevamente lleno de vida. Se nota en cada sonrisa que ilumina mi cara al pensar en ella. Y es que, ella es en lo primero que pienso cuando me levanto, en lo único que pienso durante el día y en lo último que pienso antes de dormirme. En clase, mi mirada se pierde en el infinito constantemente, buscando sus palabras. Por la tarde, mi corazón late impaciente por sus mensajes. Y esque ella activa mis sentidos, me activa la vida... Y es que cada vez, mi pasión aumenta más. Día a día, voy necesitando de ella para sobrevivir. Se ha convertido en mi adicción, que si no la tengo no valgo para nada. Ella ha conseguido cambiar todas mis lágrimas por sonrisas y, prácticamente podría decir que me ha salvado la vida, pues hace que esta tenga sentido. Y aunque os parezca precipitado, se que es el amor de mi vida. Soy joven, pero no tonto, o eso creo yo... Y ella es la única que quiero y querré. Nunca antes había sentido un sentimiento tan fuerte como el que siento por ella. Nunca nadie había conseguido encender el fuego de mi alma, despertar a la bestia de mi corazón, y que hoy por hoy, ruge con fuerza... Tanta, que solo con verme basta para saber que estoy enamorado. Sinceramente, ella es lo mejor que tengo, la que me hace el chico más feliz del mundo, la que me hace sentir especial, la  que sin verme me hace sentir de todo y en la que se que puedo confíar toda mi vida. Algo me lo dice, intuición tal vez. Me da igual, yo solo quiero ser feliz a su lado. Pasar el resto de mi vida compartiendola con ella pues, en cierto modo, mi vida le pertenece. Se ha adueñado de mi corazón, y ahora es suyo. Y espero que lo sea para siempre.