Traductor

miércoles, 15 de enero de 2014

Contigo todo

Me gustaría decirte tantas cosas... Pero cuando te tengo delante es como si una mano enorme y pesada me apretara la garganta y me impidiera hablar. Entonces sólo puedo mirarte y quedarme en silencio, mordiéndome un labio para no hablar.
Pero si esa mano en mi cuello se esfumara, te diría que aún estoy incrédulo de lo mucho que te quiero. Que me quedo empanadao mirando tus labios, tus ojos grandes y tiernos y tu pelo largo. Que cuando estamos tumbados, piel contra piel, con mi mejilla en tu hombro, me ahogo de amor. Aunque suene pasteloso y difícil de creer, ya no me cabe más amor, más deseo, más cariño, más ternura en el cuerpo. Explotaré. Y te quiero tanto... Te amo tanto...
Me pasaría la vida agarrándome a tu mano, abrazándote en tu cama, tocándote el pelo o besándote hasta quedarme sin oxígeno en los pulmones. Simplemente con tenerte cerca el día es distinto. Todo es mejor. No quiero por nada del mundo que esta sensación desaparezca, no quiero que pase un sólo segundo sin ti en mi cabeza. No quiero dejar de tener el privilegio de llamarte, de quedar contigo, de llorar y dejar que me consueles... No quiero nunca que dejes de echarme de menos, o en todo caso, no quiero estar lejos de ti para que no lo hagas. Quiero vivirlo todo contigo. Crecer a tu lado, ayudarte en tus sueños y que comprendas los míos. Quiero que nuestros amigos nos miren pasar y digan: "¿Aún siguen juntos?", que nuestras familias se adapten a nosotros, y vernos sea lo más natural del mundo. Quiero que cuando llegue el momento de contarle a mis nietos algo sobre el amor de mi vida pueda girarme y señalarte sin decir nada más. Que estés en cada experiencia crucial de mi vida y no perderme yo nada de la tuya. Conocer tu cuerpo al milímetro, y que tú hagas lo mismo con el mío.
Lo quiero todo contigo, todo. Estar siempre contigo, siempre.