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martes, 31 de diciembre de 2013

El fin de otro año

Parece mentira que haya pasado ya otro año. Es increíble lo que puede llegar a ocurrir en tan sólo 365 días. Miles de momentos más añadidos a mi corto libro que probablemente acabaré olvidando dentro de unos 40 años o simplemente menos, eso sí, las experiencias vividas han marcado un antes y después en mi vida que ahora mismo no notaré, pero que en un futuro miraré hacia atrás y me daré cuenta que algo debió de pasar para hacer cambios tan notables en mi personalidad, un momento como el que hoy estoy viviendo. Miras atrás y ves que todo ha cambiado, ya no eres la misma persona de antes, ni las personas que te rodeaban en su día están, todo ha cambiado, y te empiezas a replantear todo. ¿Quiénes son tus amigos de verdad? ¿En quién podré confiar? ¿A dónde me llevará la vida?...
Si algo he aprendido en estos años, es que las únicas personas que te acompañarán siempre son las que pertenecen a tu familia, y muy pocos amigos, y hoy deseo poder aprovechar el tiempo que queda de año con ellos, y empezar este nuevo a su lado. Es extraño que cuando somos adolescentes, nuestros padres siempre nos parecen lo peor, y al cabo del tiempo vemos que ellos no son el problema, el problema es que nos damos cuenta demasiado tarde de lo que realmente ocurre. Puede que en estos días de reuniones familiares echemos de menos a alguien que nos haya dejado, pero el día que comprendamos que esas personas han sido parte de momentos bonitos con nosotros, en ese mismo instante, sonreiremos.