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miércoles, 17 de abril de 2013

Ella me anima a seguir

Maldigo aquel día en el que me encariñé... Maldigo aquel día en el que empecé a ser dependiente, de sus abrazos, de ella.. Maldigo todo aquello que hace que tenga miedo a no ser todo lo que merece o a no hacerla sentir como la flor que es. Odio preocuparme por no ser el amigo que siempre soñó.
Sin embargo, cada vez que me abraza, me mira o simplemente sonríe se que merece la pena seguir adelante. Por eso juro que siempre estaré ahí y siempre intentaré sacarle una sonrisa en esos días malos. Prometo que la querré siempre y haré lo imposible por ella. Merecen la pena esos momentos a su lado, esa sensación de calidez y despreocupación que me hace sentir. Merece la pena seguir a delante solo por ella.